concierto de Aranjuez

martes, 19 de marzo de 2013

LOS TRES ESPEJOS




Va obscureciendo, la noche se aproxima, el silencio recrea en mi mente tiempos pasados, recuerdos que calladamente se agrupan, van brotando de uno en uno, mi paso por esa infancia, sin obligaciones desprejuiciada, y casi sin querer frente a un espejo me devuelve un adolescente, ya con amigos y compañeros del secundario, voy recorriendo la vida, y los duendes del tiempo me dicen de una época, y un transitado caminar, poco a poco esos mismos duendes van desapareciendo de mi mente, y con ellos entre nubes vaporosas los recuerdos.

Este silencio me expresa, me dice, no hay que aferrarse al pasado, te quedas en el tiempo, no avanzas, vive el presente, comienzo a reflexionar, cual es el presente un ¿minuto? un ¿segundo?, cuando pronuncias una palabra es el presente, la próxima es futuro, y la primera ya es pasado un recuerdo, es un suspiro en el infinito de los tiempos.

No  soy escritor, sino un simple escribiente, puede que con el tiempo sea un aprendiz de escritor, que quiere tratar de escribir las cosas simples de la vida, lo cotidiano, que es la esencia de la vida, para eso están los escritores, que reflejan en sus escritos la sabiduría de sus pensamientos.
 
POEMA A LOS AMIGOS  una pequeña estrofa

En estos días pensé en mis amigos y amigas
no estabas arriba ni abajo ni en el medio
y tampoco tengo la pretensión de ser el
primero el segundo o el tercero de tu lista
basta que me quieras como amigo
gracias por serlo
JORGE LUIS BORGES. 

PROFECIA  una pequeña estrofa

Pero allá en la madrugada
te despertarás llorando
por el que no es tu marido
ni tu novio ni tu amante
sino ¡el que más te ha querido¡
¡con eso tienes bastante¡
RAFAEL DE LEON

Escribe bien amor lo que te digo
pues creo no habrá ocasión
para decirte que no me arrepiento
de haberte conocido
PAULO COHELO.

Pienso que la vida misma es un espejo, en él cual te miras todos los días, y vas escribiendo tu propia historia, los mismos son planos, cóncavos, y convexos son ellos los que me devuelven mi figura, el plano es el presente, donde refleja el hoy, el cóncavo el pasado, donde lo veo distorsionado, y el convexo el futuro, ya mi imagen es difusa.

esos son sin duda LOS TRES ESPEJOS   


jueves, 14 de marzo de 2013

EL HOMBRE DEL BASTON



De tramite en tramite, con el tiempo aguijoneando, en la vorágine y la prisa, tratando que el reloj no marche con la presteza que se requiere, y es cuando todas las personas que caminan a mi alrededor 
Entre el calor y el gentío, necesito un pequeño descanso, para poder poner un poco de tranquilidad a mi mente, veo un bar, el que sería mi refugio por el momento, ya dentro de él, una mesa, una silla, un mozo, un café que lo tomo de sorbo a sorbo, mientras miro por el ventanal la calle, la  igual de gente, todos apurados, como si la vida se terminara en ese instante.

Detrás del ventanal, como salido de una época pasada, entre toda la gente, observo al hombre del bastón, escaso cabello canoso, cara surcada por arrugas, su vestimenta pulcra, saco y pantalón al tono, se distinguía por su andar lento y cansino, su espalda algo encorvada, como si el tiempo y los almanaques le pesaran, traía consigo un bastón marrón con empuñadura plateada, y en su mano y entre los dedos una flor una rosa carmín, con sus pétalos aterciopelados, que misterio poseía ese misterioso anciano del bastón plateado, en que recuerdos está sumergido, que su mirada se veía perdida, empañada tal vez por una lágrima fugaz, para quien será esa hermosa flor nunca lo sabremos pero lo presentimos.

Toda la vida pasa detrás del ventanal, el mendigo, el ostentoso, el hombre común, por que tanta prisa, el descanso me hizo bien, trato de relajarme y mi pensamiento va más allá, y reflexiono que es la vida, nuestra vida, un soplo en la inmensidad del tiempo.

El anciano y yo hemos transitado casi los mismos caminos, puede ser que en algún recodo del camino nos hemos encontrado sin conocernos, vimos auroras de fulgurante brillo, y puestas de sol que nos deslumbraron, y siguiendo una estrella, tomamos distintos destinos, asoman los recuerdos para luego alejarse de mi mente. de esos recuerdos uno quedó grabado en mi memoria,

Un pueblo, una comunidad que quedó entre dos mundos, el que fue, y el progreso, pequeño el pueblo, con sus casas antiguas, revoque de ladrillos, habitantes de ese mundo, algunos por convicción, por eso de la rutina sin prisa, el de la siesta pueblerina, con pocos automóviles y muchos sulky otros por no poder perderse entre otra gente,  con sus hermosos paseos con hileras de cipreses, pinos, y hasta un sauce llorón, junto al lago de aguas cristalinas.

Han perdido el confort que el progreso les fue concediendo, no les importó, ganó más su tranquilidad, no conocen el estrés, no conocen el smog, no creo que estuvieran equivocados en sus decisiones, ese fue el camino que mi estrella me llevó el tiempo ha desmejorado, una pequeña, pero implacable llovizna comienza a caer, la gente detrás del ventanal se va dispersando,

Algunos paraguas han surgido, y entre la poca gente, encuentro frente a mi vista, al hombre del bastón, más erguido, más firme del brazo de una dama, casi de la edad del hombre, ella traía la flor, la rosa carmín de pétalos aterciopelados, su mirada era como la mirada de la primer novia, que jamás se olvida arrobada mirando a su galán.

La vida es como la rosa brillante, sus pétalos son etapas de la vida, que poco a poco van cayendo, hasta llegar al corazón de la misma, es como si fuera el alma, que se va encarnando en otra rosa de pétalos aterciopelados, así es la vida, no todo parece ser, todo lo que parece sin darme cuenta la tarde da lugar al anochecer,

Salgo del bar para dirigirme a mi casa aún me persiguen los recuerdos, me protejo de la lluvia que era en ese momento intensa eludiendo y saltando charcos de agua, consigo por fin al abrigo de mi hogar, en donde ya más tranquilo, veo a través de la ventana un concierto de paraguas dando un colorido muy singular, como una alfombra de varios colores, es cuando me siento frente a la computadora para comenzar un cuento, como este........ EL HOMBRE DEL BASTON



alejandrobojor@gmail.com..........ALEJANDRO CAPLAN


viernes, 8 de marzo de 2013

EL CUMPLEAÑOS




Cuando las nubes vaporosas de los tiempos, trae consigo imágenes y fotografías  de tiempos idos, cuando la cabeza llenas de cabellos negros azabache, se va tornando gris para más luego forjarse blanco total, me es difícil concebir algo para dentro de veinte años, eso sería futurología o tal vez ciencia ficción, esta es la época que se rebelan los recuerdos.

Se alborota la familia, ya esta por llegar el primer cumpleaños del primogénito, hay que procurar que el acontecimiento goce de la mejor manera posible, aquellos que se acuerdan de aquellos tiempos, con los globos de colores, y las mesas con ricos manjares elaborados por expertas manos, que hoy al igual que el que  escribe todavía siguen haciendo, con arrugas y un poco mas lenta, los niños se alegraban con algún titiritero o algún mago, que con ojos asombrados veían en sus mágicos pases.

Guirnaldas y globos adornaban las paredes, los niños con sus juegos, para los mayores era un punto de reunión de familiares y amigos, muchos de ellos tiempo que no se veían era el encuentro y la conversación.

En el medio de la habitación, como colgando del techo, una gran tela en forma de globo y dentro de ella una cantidad inmensa de caramelos y chocolate, si efectivamente la piñata, que casi a terminar el cumpleaños, los chicos se encargaban de romperla y apresurarse a tomar los caramelos.
Sencillo sin mucho oropel, es el recuerdo de mis cumpleaños de chiquillo


Que distintos los tiempos, otras costumbres, yo creo que los nativos digitales, dirán que aburridos, falta la música, los rayos láser, el payaso, los juegos electrónicos, los panchos y la papas fritas, y por supuesto el pelotero.

Otro tiempo distintas costumbres, pero al igual que entonces los mismos sentimientos los recuerdos se siguen amontonando en mi mente, ese fue un tiempo que pasó, y yo entre dos mundos, iguales y distintos, acostumbrado a caminar entre dos lunas...........


alejandrobojor@gmail.com........ALEJANDRO CAPLAN 





domingo, 3 de marzo de 2013

NEREIDA




El silencio de la noche trae a mi mente  sueños encantados, que quisiera que perduraran y luego se esfuman, traen en tropel, recuerdos que se quedan, el silencio de la noche, me dicta palabras, que convierto en recuerdos, ellos son tan transparentes y claros que los estoy viendo como era entonces, un niño.

Por ese entonces un barrio de casas bajas, un chiquillo de casi doce años, me veo con mi camisa, mi pantalón corto, zapatillas azules, de pronto aparece en mi mente, como fantasmas, dos personajes ella una mujer de cabellera rubia, vestido raído, sus mechones sobre la frente, su mirada triste, extraviada, como queriendo ver sin ver, sus ojos rasgados de un color verde mar, y en su cara reflejada la angustia, sentada en  algún escalón o parada en alguna ochava, siempre rondando el barrio.

Nunca supimos en nuestro tiempo el por que, fue mucho tiempo después, ya adolescentes por boca de unos de los tantos memoriosos del barrio, el nombre de aquella mujer, ella era Nereida nombre exótico y misterioso, ninfa del mar, un desengaño amoroso abandonó a la razón, por la sinrazón, en busca del que fue su amor.

El otro personaje era un hombre robusto, que llegó al barrio, después de una guerra, casi a mitad del siglo pasado, Jonás era su nombre, un pariente lo recibió en su casa, el pobre Jonás no tenía en el mundo ningún otro pariente, no hablaba el idioma, solo a media lengua, y era para pedirte una moneda, y tenía un habito, le gustaba el alcohol, cuando andaba con unas copas de más era tranquilo, se dice que una persona toma una copa de vino, si esa misma persona toma dos copas de vino, el vino toma al vino, y si esa misma persona toma tres copas de vino, el vino toma a la persona. 

Ya avanzada la noche me encuentra, con los recuerdos y sin sueño, ellos me pertenecen ahora es el momento en el cual mi mente se remonta más allá, y me habla de los amigos de los juegos con la pelota, los partidos de futbol jugados en la calle, con una pelota de goma, era un tiempo que no se podía jugar en la calle, pero nosotros seguíamos jugando en ella, hubo un día que por hacer burla al agente, fuimos a parar a la comisaría teníamos quien nos avisaba si venía o no, pero la inexperiencia hizo que nos olvidáramos la retaguardia, quedé atragantado con la gaseosa cuando vi al oficial

Fuimos todos en fila india rumbo a la comisaría, los vecinos extrañados salían a la vereda para ver que sucedía, es cuando aprovechábamos a decirles que avisaran a nuestras madres, inflexibles ante los ruegos, nos ubicaron en una habitación sin ventanas, el cuerpo del delito lo tenía Mario, la pelota, en la habitación había un armario con patas, la idea era desprenderse de ella, y la colocamos debajo del armario, he aquí que el piso del famoso armario tenía un pequeño declive, y al tiempo aparecía la pelota que una y otra vez, como queriendo hacernos una broma, la mandamos hacia el fondo.

Después de un tiempo prudencial, se abrió la puerta, apareció el sargento que nos trajo con unos papeles, y con voz engolada dice, van a pasar de dos en dos, y le voy a hacer unas preguntas, y así fue, hasta que le tocó a Rafael y a Carlos,  el sargento pregunta tu como te llamas, Rafael Subi, el sargento lo miró de reojo como presintiendo algo, y tu como te llamas, Carlos Bajar furioso el sargento hizo pasar a las madres, que ya habían llegado, y les dijo que los jóvenes estaban haciendo broma con él, que los reprimiera.

Ellas le comentaron que cuando vinieron al país, era tanta la cantidad de gente y la pronunciación tan diferente, que los administrativos del registro civil ponían los apellidos que fonéticamente les parecía, Rafael Subi era en principio Subiela y de Carlos era Bajarano, no quedó muy convencido el oficial, de resultas de todo aquello terminamos todos en el palacio de justicia, donde un juez dándole una filípicas a mis padres, por el comportamiento del hijo, contento mi padre no estaba por dejar el trabajo y hasta recibí un tirón de orejas, todo eso por un partido de futbol allá por los años mozos.

En todo este revoltijo de nombres y apellidos, las madres tenían razón en lo que contaban, fueron años que llegaban personas de todo el mundo, el puerto era un gentío en la fotografías de aquellos años se percibe, el que escribe lo ha comprobado, como fonéticamente los distintos idiomas pronunciados parecían los mismos, los nombres escritos no, ejemplos hay, una letra a colocada al final o en el medio, traumaba al portador, un señor francés de apellido Mangher, con una simple letra a final lo transformaron en Manghera, en mi profesión tuve infinidad de ejemplos se presenta un paciente le pregunto su apellido y me dice Saliva¿ mi profesión? Odontólogo me explica que cuando llegaron sus padres de Oriente su apellido es Sliva pero en el documento les apareció una letra a en el medio.

 El sueño me ha vencido, los recuerdos desaparecen, quizá mañana otros entren en mi memoria, será hasta entonces.

alejandrobojor@gmail.com...........ALEJANDRO CAPLAN.    

jueves, 21 de febrero de 2013

EL VERSITO




Hoy pasé casi sin darme cuenta por la puerta, de la que fue ya hace mucho tiempo mi escuela primaria, ya casi llegando a la esquina, di media vuelta para verla desde la vereda de enfrente (cuantos recuerdos) estuve a punto, como llevado por un impulso de querer entrar, pero se hacía tarde para la diligencia que hiciera que transitara por casualidad, por la calle en la cual se hallaba.

Rápidamente logro mi cometido, y ya más calmo, me dispuse a ingresar a una confitería a beber un pocillo de café, y de paso poner mi mente en orden, lo intenté, sin embargo mi imaginación me transporta a otro tiempo, otra época, en la cual un chiquilín de apenas siete u ocho años llegaba a la escuela.

Un tiempo que quedó grabado como una fotografía en mis retinas, un barrio de casas bajas, adoquinado en sus calles cuando las puertas de calle no se cerraban, cuando todos los vecinos se conocían, y en las tardes de verano, las comadres sacaban las sillas a la puerta de calle para conversar,.

No había prisa, todo o casi todo pasaba como en cámara lenta, cuando al estrés lo llamaban surmenage, si es muy posible que el que escribe esté inserto entre dos mundos, este que describo un mundo que ya pasó y este nuevo actual con su vértigo y sus cambios.

Evocando mi niñez en la escuela, estaba por ese tiempo no recuerdo con exactitud, en segundo grado o tercer grado, se iba a realizar un acto en conmemoración a una fecha patria, para ese entonces, las maestras eran las que confeccionaban la jornada cada grado realizaba una presentación, a la maestra le dijeron que nuestro grado, un alumno tenía que recitar un verso alusivo a la fecha.

Ese que tuviera el honor de exponer, tenía que aprenderse de memoria el texto, la selección fue difícil para la afligida maestra eran muchos más los que no querían, entre los cuales me incluyo, podría ser que siendo tan chicos tendrían vergüenza de estar frente a un auditorio de los que si querían, muy democráticamente, la maestra se acerca y señalándome dice, tu vas a memorizar el verso y lo vas a exponer, no creí oportuno apelar, la decisión está tomada.

De regreso a mi casa, le cuento a mi madre la novedad y acariciándome los cabellos me dice lo orgullosa que se sentía y me ayudaría en la tarea, así fueron pasando los días y llegó el momento esperado.

Un guardapolvo blanco blanquísimo, y tan almidonado que no podía moverme, una señora que pasaba por casualidad me miró y le dice a mi madre parece un muñequito, y tenía razón yo dentro del guardapolvo almidonado no podía moverme, parecía una tortuga con su caparazón duro, solamente la cabeza podía moverla.

Me pusieron una tarima para que pudieran verme, estaba al principio un poco nervioso, con el tiempo me tranquilicé y comencé a exponer el verso, al finalizar un aplauso de la concurrencia, y unas fotografías para la posteridad, que aún medio amarillentas las conservo en un lugar muy especial del álbum, tan pensativo estaba que no me había dado cuenta que el tiempo voló, como vuela mi pensamiento, llamé al mozo y pagué la consumición y me fui despacito con una sonrisa.

Algunos de estos días me llegaré a la escuela y arriba de un banquito, recitaré con toda mis fuerzas las estrofas del
EL VERSITO


alejandrobojor@gmail.com..........ALEJANDRO CAPLAN


lunes, 18 de febrero de 2013

ENTRE PENUMBRAS Y SOMBRAS



Frente a la pantalla de mi computadora un poco cansada la vista me dispongo a descansar, miro a través del ventanal, advierto las primeras luces de la calle, que se ven amortiguadas, por las hojas de los árboles, que hacen que aparezcan parpadeantes y se desvanezcan, por el movimiento que les trae una leve brisa.

Me siento en mi sillón favorito, y permanezco en penumbras, el viento trae un rumor de bombos y platillos, estamos en época de carnaval, pienso que la comparsa debe de estar en su apogeo con sus piruetas y cabriolas.

Ya las sombras de la noche tienden su manto obscuro arropando los sueños, el del niño que espera en un día del mes de Enero, con los zapatos colocados en la puerta, que los Reyes Magos cabalgando sus camellos, le traigan el anhelado juguete.

La joven adolescente, que sueña con su vestido blanco, y su tocado, y en sus manos un ramo de flores, camino al altar, el padre ver crecer a sus hijos, todos ellos sueñan distintos sueños como transitando distintas lunas, en esta noche cobijados bajo su manto.

Dispersos mis pensamientos, vagando en la brillante obscuridad, hacen que me traslade dentro de un inmenso abanico de posibilidades, trayendo recuerdos que luego se esfuman, como una película cuadro tras cuadro, van repasando historias que ya olvidadas en mi mente, en un instante se hace realidad.

Este este relato está lleno de palabras, en cierta oportunidad alguien dijo con buen criterio que las palabras son solo eso palabras, ellas por si solas no discriminan quien es la buena o quien es la mala, nosotros somos los discriminadores.

El que escribe puede percibir, que cada palabra trae consigo una imagen, que en otro idioma que no conozca resulte una palabra más, las hay cortas solo de cuatro letras, que al pronunciarlas tienen la potencia, el retrato de polos antagónicos dos palabras,

Amor es la primera, odio es la segunda, las hay que crean una figura solamente al pronunciarlas, guerra sensación de crueldad,  manantial sensación de paz placidez.

Voy abriendo puertas dentro de mi mente, desfila ante mi la infancia, alguien con mirada absorta encuentra en los brazos de los padres el camino a seguir, la adolescencia con sus encuentros y sus desencuentros, la adultez con recuerdos gratos y de los otros, ahora se me escapan, no veo nada más, que extraño, quería que la película siguiera, que sensación de vacío.

La mañana me encuentra sentado en el sillón, los rayos del sol dan de frente a mi rostro, me despabilo poco a poco, comprendo lo que me ha pasado, yo también me he quedado dormido, la noche con su manto obscuro me ha cobijado en mis sueños, yo como muchos estoy transitando distintas lunas entre PENUMBRAS Y SOMBRAS  


alejandrobojor@gmail.com ..........ALEJANDRO CAPLAN

miércoles, 13 de febrero de 2013

UN VERANO DIFERENTE



Hacia mucho tiempo que conocía a Juan, no podría precisar desde que época, pero si que quedó una amistad de que perduró hasta el día de hoy, las obligaciones de trabajo un poco nos alejó, en un mundo cambiante, vertiginoso donde se vive presuroso, siempre con los celulares prendidos, siempre esperando una llamada, una noticia, mirando sin ver, en esos tiempos nos cruzamos en varias oportunidades, siempre apurados, el con algunas carpetas, yo con algún oficio, saludos a la ligera con algún brazo extendido, pero ese verano fue diferente.

De pronto en una esquina, el destino quiso que nos encontráramos frente a frente, como era verano y no teníamos apuros, era el momento preciso para entablar una conversación, fuimos a una confitería para charlar y tomar un cafecito, fue ahí que noté a mi amigo Juan muy acelerado, con una incontinencia verbal, parecía desubicado, entre otras cosas me dice Ale vos sos mi amigo, creo que vos me vas entender.

Esto que estoy por contar me sucedió este verano, la historia comienza como cuatro meses atrás, mi señora me dice que le gustaría ir a algún lugar de la costa, más precisamente a la Perla del Atlántico, como hace años que no vamos, por una cuestión u otra, acepté. 

Mi presupuesto es más bien acotado, no podíamos ir a un hotel, más bien tendremos que alquilar un departamento, y arreglarnos con la sombrilla, vamos unos días y alquilamos, le dije que iríamos con un micro que salía de la terminal, con el coche no, por que lo quería poner a punto para salir a la ruta, eso lo haría cuando saliéramos de vacaciones.

El primer problema surgió al buscar un departamento, le dí a entender que buscaría uno de dos ambientes, uno para los dos adolescente de doce y catorce años, que están como se dice, en la edad del pavo, no saben lo que quieren, con los auriculares colocados oyendo esa música rockera. 

Mi señora se plantó y me dice la nena viene con nosotros y también la abuela, tiene que ser más amplio, pero la nena tiene que dar exámenes tiene que estudiar, se puede quedar con la abuela, me dice la decisión ya esta tomada.

Y para colmo me agrega, la nena tiene ya diez y ocho años, y anda con mensajitos con un amigovio, y con todas las hormonas en ebullición no puedo dejarla con la abuela, que no ve más de sus narices, no señor, la nena viene con nosotros por propia decisión, y mi presupuesto se fue a las nubes.

Alquilamos en una inmobiliaria un departamento con vista al mar eso si, para verlo tenías que sacar todo el cuerpo, y girar la cabeza para poder ver un cachito del mar.

Hice revisar el coche, gomas carburador a punto, limpia parabrisas, todo en orden según el mecánico que me mantenía el coche, y si llegó la hora de irnos, se dice que el veraneo se comienza con el viaje, quedé mudo cuando vi lo que llevaban, no señor no nos íbamos de vacaciones, las valijas y lo demás era lo más parecido a una mudanza. 

No puede ser, no podemos llevar todo eso, no importa me dijeron, en el baúl del auto, y ponemos un porta equipaje arriba en el techo y listo, y también entre las piernas eso no es problema, pese a todas mis advertencias que cayeron en saco roto nos encaminamos hacia la costa.

La fecha, un primero de febrero, salimos temprano, pero parece que todos hicieron lo mismo, era un pandemonio, un tráfico bárbaro, para colmo comenzó una garúa que luego se hizo más intensa, en tramo la circulación quedó parada, y avanzábamos a paso de hombre, eso me consumió cerca de cuatro horas hasta la rotonda, una vez que ya salimos a la ruta, la garúa se hizo más persistente y se transformo en lluvia.

Después de un trecho de andar en el camino, el hermoso limpia parabrisa que acababa de colocar no funciona, lloviendo y sin el limpia parabrisa no puedo manejar, con un trapo trato de limpiar el agua sacando el brazo, es un esfuerzo inútil hasta que divisé una estación de servicio..

Le indiqué lo que me pasaba ellos dijeron que en el pueblo había un mecánico, llegamos al taller muy diligente este hombre, me dijo que era un problema de aceite, así que le colocó un poco de aceite al motorcito y nuevamente comenzó a funcionar, ya más aliviados salimos a la ruta, y consumimos casi cuatro horas más .

Estaba la ruta pesada, por la cantidad de coches,y por el aguacero, seguimos en el camino la abuela quiere un baño ¿donde encuentro un baño?, para colmo otra vez el limpia parabrisa quedó parado, pudimos por fin encontrar un parador de donde yo era socio, para poder solucionar de una buena vez el problema.

Si señor se lo podemos arreglar pero tiene como cuatro horas de espera, hoy hay bastantes problemas antes que el suyo me encogí de hombros y a esperar, unos sándwiches y una bebida para los hambrientos, por fin había llegado mi turno, lo revisa el mecánico y me dice, que lo mío es un problema eléctrico, le va a salir un poco saladito pero tiene limpia parabrisa para rato.

Haciéndola corta, un viaje de seis o siete horas tardé veinte y cuatro, ya llegando al fin del viaje mi señora me dice, sentí la brisa que viene del mar esto es vida, yo estaba como gato en bolsa una vez que llegamos hacía frío, y la mirada de la nena me traspasaba y sentía más frío, a la prole se le ocurrió ir a tomar chocolate con churros y me llevaron, es cuando vi como una cuadra de fila para entrar, les dije hace mucho frío para esperar vamos y comemos una pizza, fue un no generalizado.

Al día siguiente un sol radiante, invitaba a ir a la playa, y ahí fuimos con todos los bártulos, la sombrilla heredada, pesada con caño de hierro, pero amplia, las sillitas, la heladerita para mantener frescas las bebidas y los sándwiches, la lonas para sentarse, era yo quien llevaba la sombrilla, era yo quien la armaba era yo el que hacía el pozo profundo para la sombrilla de hierro.

La lona alrededor como haciendo una carpa, y adentro la abuela para que no tomara sol, no soy adoratriz del sol y a medida que el sol iba dando vuelta, me escondía en la sombra que daba la sombrilla, lo que no tuve en cuenta fueron los pies, el médico que me auscultó me dijo que tenía quemaduras, me recetó una pomada y un medicamento, mi señora que tanto le gustaba el mar llegaba a la orilla se mojaba los pies y no se movía de ese lugar.

Nos quedamos quince días y las tentaciones son muchas los chicos querían helados, y todo lo que ofrecían los vendedores ambulantes que pululan la playas, tuve que sacar un crédito para solventar las  vacaciones, y para colmo la empresa me manda a ver a un psicoanalista, parece que estoy muy estresado. 

Fui también al médico, me tomó la presión, parece que la tengo alta me receto unos medicamentos, y no sabiendo el por que estaba yo ahí, me dice en torno paternal ¡¡Usted necesita para como desestresarse tomarse unos días y una vacaciones en la costa¡¡.

Lo saludé, encaré el mozo, pagué la consumición, y me fui más ligero que despacio, lo miré a mi amigo por detrás del vidrio, seguía hablando solo, nunca se enteró que me había ido, en ese tórrido verano diferente


alejandrobojor@gmail.com........ALEJANDRO CAPLAN....