concierto de Aranjuez

lunes, 16 de junio de 2014

EL TELEVISOR



Ya hace mucho tiempo no puedo ahora acordarme si fue un día de invierno o de verano, entró en silencio y fue directamente al cuarto se entronó en una pequeña mesa en el medio de la habitación, traía consigo un pequeño manual para prenderlo cuando por fin luego de leer y releer el manejable librito, el aparato comenzó a disponer y enviar las primeras imágines una sinfonía de colores iluminaba el lugar.


Absortos ante tal acontecimiento pues reemplazaba en ese entonces al viejo televisor de blanco y negro, es el momento que nuestro circulo familiar se fue transformando en un semicírculo alrededor del mismo, fue el centro de atención y pasó a ser uno más de la familia, alguna vez me pareció que nos veía de soslayo y contento.

Al igual que el ser humano que con el paso del tiempo envejecemos, el viejo televisor comenzó con sus achaques ya había perdido el brillo de antaño los fantasmas comenzaron a dañarlo, varias veces recurrimos a un técnico pues con unas palmaditas en la espalda no se arreglaba, hasta que un día que quisimos recurrir a él dijo entre otras cosas que ya no arreglaba televisores, ahora se dedicaba a solucionar problemas de computadora.


Luego de una consulta familiar se decidió apurar los trámites de la jubilación para tal fin nos dirigimos a una casa de ventas de electrodomésticos, para comprar un aparato para reemplazar al antiguo televisor. Un vendedor muy atento nos fue mostrando los distintos televisores que estaban en exhibición, desde el más chico de pocas pulgadas hasta los grandes y las bondades que estos tenían sobre los demás.

El vendedor con amabilidad nos fue exponiendo desde los de pantalla chica hasta aquellas que eran lo más parecidas a un cine, la fantástica tecnología nos lleva a encontrarnos con televisores tridimensionales que pareciera que las imagines salieran del cuadro para enredarnos y vivir su historia.


Mientras hablaba el comerciante de los pixeles y la alta definición con funciones en Internet y un manual tan abultado como el más grande de los libros, mientras el vendedor mantenía una conversación mi mente ya no lo oía, y fue atravesando tiempos una caravana de recuerdos van llegando de cuando siendo pequeño la gran aldea iba poco a poco despertando convirtiéndose en ciudad.


El vendedor hablaba de la pantalla que parecía un cine, en ese entonces el biógrafo era la distracción de ese mundo, tres películas en continuado mis retinas llenas con esos personajes de ficción me alegraban o entristecían, remembranzas de aquellos cines de barrio, cuando no existía aire acondicionado, cuando las mujeres se apantallaban con el abanico, cuando en los intermedios se abría el techo corredizo, cuando, no se cuando se extinguió tal vez sería un día cuando la calle Triunvirato de convirtió en Corrientes.


El vértigo de la ciudad que se expandía los fue extinguiendo hasta hacerlos desaparecer, el vendedor ya terminaba su perorata y las bondades del televisor que acabamos por comprar. 

El nuevo televisor ya se encuentra ensamblado sobre una nueva mesa, más grande que la anterior verdaderamente parece un cine, su visión tridimensional pareciera que la imagen saliera del marco para atraparnos.

¡¡Ahah ¡¡ al viejo televisor lo colocamos en la otra habitación, cuando lo llevaba me parecía que lo entendía y creo que me sonreía ya era de la familia……

ALEJANDRO CAPLAN.............alejandrobojor@gmail.com


    



martes, 20 de mayo de 2014

MORIR DE AMOR



En esta vida hay seres que pueden morir de amor, una historia repetida infinidad de veces por distintos medios es aquel perro que siempre esperaba al amo, al amigo, que llegara en la misma esquina pero ese día una fatalidad quiso que no llegara, esperó día y noche tras noche y se negó a que lo ayudaran hasta que su vida se extinguió el animal murió de amor.

Ese conejo saltarín vivaz mascota del hombre, criado entre seres humanos un día se extravió, manos piadosas lo cobijaron pero se negaba a comer así poco a poco se fue, ese animal murió de amor.

Seres irracionales muriéndose por amor, pero el hombre el ser humano el que tiene el raciocinio ¿Puede morir de amor? Imaginativos escritores han transcritos en sus escritos novelas de corazón que estremecen el alma de múchisimas lectoras, se puede llenar varios cuartos con esos extraordinarios libros, viendo la televisión mundial hace dudar que el ser humano pueda morir de amor.

A continuación les voy a relatar una de la más hermosa historia de amor donde hay pruebas fehacientes que los seres humanos mueren de amor.

En los albores del año 1600 un joven príncipe recibe estudios de matemáticas, gramática, lógica su educación se conformaba con la mística. Un cierto día el joven príncipe dentro de un bazar su mirada se cruza con una adolescente hija del primer ministro ella quince años, queda hechizado hay miradas que hablan sin decir una palabra.


Avatares de la vida se encuentran luego de cinco años, la adolescente ya es una bella mujer aunque el príncipe tiene varias esposas, enamorado contrae matrimonio con Aryumad Banu Begam más conocida como el nombre que le dio el príncipe que fue Murtaz Mahal  Perla del Palacio o Elegida del Palacio repentinamente muere a dar a luz al décimo cuarto hijo del príncipe dejándolo en la mas profunda desolación. Años más tarde es coronado rey la capital de su reino la ciudad de Agra, Tomando el nombre de Hah Jaman (Rey del Mundo). 

Es tal su entrega que quiere un monumento a su memoria que la inmortalice y perdure en el tiempo, para tal fin hace traer al reino todo lo necesario para ello finos mármoles de Turquía, jade de China, diamantes de África por medio de un ejército de elefantes, hizo construir un monumento al amor o un templo al amor su construcción tardo veinte años.

La cámara mortuoria rodeada de finas paredes de mármol donde tiene incrustadas piedras preciosas que filtran la luz natural, produciendo una sinfonía de colores de gran belleza. ese monumento al amor lo denominó el TAJ MAHAL lo construyó cerca de la ciudad de Agra. El destino y las intrigas palaciegas lo hacen prisionero en el fuerte rojo frente al Taj Mahal en una celda desde contemplaba el monumento, nunca el olvido durante su encierro. 


Cuenta la historia que a los setenta y cuatro años muere Hah Jaman  (Rey del Mundo) y desde su lecho donde agonizaba no podía ver su obra, hizo traer un espejo para divisarlo, la historia cuenta que murió con el espejo en la mano. 

Su hijo no se sabe a ciencia cierta si por venganza o por amor lo enterró a su padre junto a su esposa, ella una pequeña losa  y el Rey con un tintero, símbolo de la mujer de un papel  blanco en la que escribe su marido sus poemas o sus cartas de amor hasta la eternidad.

Esta es la historia de un hombre que murió de y por amor……..


ALEJANDRO CAPLAN............alejandrobojor@gmail.com

  

viernes, 9 de mayo de 2014

FANTASEANDO



Ha pasado por mi mente pensamientos entremezclados recubiertos de sueños, que se apoderan de todo mi cuerpo, para si entonces poder escribirlos, siento que estoy en esta fantasía caminando por encima del mundo, liviano sin peso, el viento juega conmigo como una hoja, así como un soplo una brisa, lleva a las hojas de los árboles cuando llega el otoño,  sin rumbo fijo.


Que irrisorio mi sueño, cuanta verdad tiene el subconsciente, diciendo las incoherencias creyéndolas creíbles, como el ebrio, como un loco, que va por las calles hablando en voz alta sin saber lo que está diciendo, pero el cree que es su verdad y la va pregonando.

En mi sueño recuerdo algunos pasajes que se deslizan como fantasmas, y otros que quedan fijos, uno de ellos sobresalen sobre el resto.

En uno de mis sueños creo que el mundo es una rueda, y todo el mundo está enganchado de sus rayos, la rueda que lleva al mundo no está quieta, su continuo movimiento y rodaje la van llevando por distintos escenarios,cambian las costumbres, la moda en fin toda la sociedad va cambiando

La rueda será un circulo virtuoso o vicioso, solo el tiempo lo puede, es el que lo va a decidir, en ese continuo movimiento llegan a ella hombres con mentes brillantes, otros no tanto, de esas mentes se alimenta la humanidad hay quienes brillan para el bien, otros para el mal, dentro de mi sueño es como si apareciera otro sueño, que tan raro, es más, bien pareciera una pesadilla y yo inmerso en ella.

De pronto todo se va aclarando, desde el inicio del tiempo todo se va repitiendo, mientras la rueda va girando aparece el hombre de las cavernas, crea el fuego entonces lo protege de otros que lo quieren apropiar, es cuando aparece la guerra, tras de ella las pestes.


Así se va diezmando la humanidad, van cayendo de los rayos, la pobre rueda no puede soportar tanto peso, es como se repite siempre, tras el paso del tiempo, a través de los tiempos, imperios que se caen, Grecia, el Imperio Romano, Egipto, las plagas, las siete plagas de Egipto, la plaga después de la primera guerra mundial llamada viruela negra, todo se repite en esa gran rueda.

Primeramente va girando lentamente, vamos en carreta tirada por caballos carruajes tirados por caballos, la rueda se va acelerando, llega el automóvil un poco más de aceleración.

Ahora hay aviones, se acelera la rueda, es tanta la aceleración que los que van agarrados debajo de la rueda en un momento están arriba pero no se dan cuenta, la mismo pasa por los que están en lo alto es tanta la velocidad que creen que siempre están en el mismo lugar.                                       


Ahora existen cohetes, misiles balísticos que pueden llevar a muy lejos ojivas nucleares, la rueda ya va muy acelerada y después despierto, estoy sudoroso el cuerpo y las manos, estoy creyendo que el sueño fue en realidad una pesadilla, que esto no ocurrió ¡¡ O SI ¡¡


alejandrobojor@gmail.com...............ALEJANDRO CAPLAN















sábado, 3 de mayo de 2014

EL BALCÓN DE LA AVENIDA



Era un día de semana cualquiera no me acuerdo precisamente la fecha ha pasado algún tiempo, iba a hacer unos trámites en la cosmopolita y vertiginosa ciudad nunca podía adivinar los sucesos que acontecieron ese día. Como el lugar quedaba en el centro lejos de donde me encontraba, y se hacía tarde para realizarlos tomé un taxi para llegar a tiempo el chofer muy afable mientras íbamos a destino quería entablar una conversación, hablaba del clima la cantidad de automotores que yo respondía con un si o un no mientras ordenaba los papeles.

Ya casi llegando a destino el taxi se detiene por un desvío por que estaba cortada una calle, los automóviles se amontonaban y el trayecto era lento el amable chofer ya se había transformado, y era todo un caos dimos tantas vueltas que al final llegamos al lugar del primer desvío, como una noria o una calesita sin música pero con obstáculos,  las fichas de taxímetro iban cayendo una tras otra.

Miro el reloj y el tiempo pasó y no podía hacer los trámites a tiempo le pagué lo que marcaba el contador y descendí del mismo, aturdido por los bocinazos las sirenas y el chirriar de los frenos de los automóviles no sabía donde me encontraba, subiendo la vista un cartel me indica el nombre de una calle y los nostalgiosos recuerdos me llevan a transitar la misma.


Recuerdo cuando la caminaba desde niño hoy esta tan cambiada por lo general mis pasos son lentos por el paso del tiempo, mi cabeza está teñida de gris pero en ese momento no siento fatiga ni cansancio, mis pasos son firmes como cuando de chico tenía mis veloces zapatillas azules. En este lugar había un cine hoy una sucursal bancaria, en este otro la pizzería que parábamos con la barra, hoy una mole de cemento que se ha devorado las pizzas y la pizzería.


Transitando la calle absorto en mis pensamientos escucho mi nombre me doy vuelta veo a un señor de cabellos canosos que me dice ¿tu eres Ale? al principio no lo reconocí y nuevamente exclama soy Carlos, no lo podía creer han pasado tantos años desde la última vez que nos vimos, él se ha quedado viviendo en el barrio fue una grata sorpresa y decidimos entrar a un bar para conversar y beber una taza de humeante café, frente a frente después de haber atravesado en el tiempo soles y lunas.

De aquella conversación me quedó algo que me dijo te acuerdas de aquellos jóvenes quince años me aventure a tener una novia aún la recuerdo, la mirada de la primer novia que nunca se olvida ni tampoco su nombre que no lo oí nunca más Diadema, se fue perdiendo poco a poco los caminos de la vida a veces se juntan y otras tantas se distancia y pasan a ser recuerdos.


La fortuna me sonrió y entré a recorrer el mundo buscando un poco de paz, y lo encontré en un atardecer cuando el sol va cayendo en el horizonte de un mar azul en Ibiza, caminar en los frondosos bosques de Boulogne en Francia me pregunta, ¿Tu conoces que es un carmen en Granada España? es un lugar hermoso lleno de paz el frente es una casa común pero dentro es un vergel de jardines y fuentes y una vista privilegiada al pié de la Alhambra. Nos despedimos con un hasta pronto pero no se cuando lo veré espero que pronto.

Luego de esa conversación sigo recorriendo la calle por que en esa calle trato de buscar lo que era la casa de los abuelos, entre muchos edificios modernos es extraño que todavía exista una casa centenaria por el tiempo y centenaria en recuerdos, estoy parado en una esquina desconocida por lo cambiada doy media vuelta y enfrentada en diagonal está ante mi la centenaria casa de mis centenarios recuerdos. 


Que raro sortilegio tendrá esa casa que hechizo hizo que la misma esté presente ante mi en esa esquina, se distingue por que la rodean los edificios modernos la casa de los abuelos tiene en su frente el balcón de la avenida testigo silencioso de mi infancia, y mi adolescencia los recuerdos se amontonan como si el tiempo se hubiera detenido.

Una tarde de domingo desde el balcón veía el adoquinado de la misma  y las vías resplandecientes bajo los rayos del sol, esperando el paso del tranvía que traía enfervorizados simpatizantes de un club de fútbol con sus cánticos y sus banderas que rompían por un momento el silencio de una tarde de domingo.



Época de carnaval como disfrazado de chico malo, lanzaba bombitas de agua a los desprevenidos transeúntes desde el balcón de la casa grande ¡¡Cuantos recuerdos ¡¡
Ya más aquí en el tiempo estudiante, la caléndula del verano hacía que estudiara de noche, para ese entonces me cedieron la piecita del balcón que da a la avenida, en esa noches cuando el calor era más intenso hacía un descanso en el mismo, la solitaria noche traía el aroma de flores principalmente la dama de noche.

Noche de casamiento se reunió la familia en esa casa grande de los abuelos, también como tantos otros fue mudo testigo el balcón de la avenida, como los caminos de la vida se juntan o se bifurcan mis pasos se dirigieron en otra dirección, pero ahora estoy frente a él los sentimientos se entrecruzan y mi alma se estremece. Si parece que me reconoció hasta me pareció que me saludaba
EL BALCÓN DE LA AVENIDA







  


lunes, 21 de abril de 2014

UN QUIJOTE DEL CUARTO MUNDO

   

En el camino ancho de la imaginación que me permite ir más allá de lo cotidiano he oído de un primer mundo un tercer mundo, he imaginado un cuarto mundo donde se presenta El Quijote paladín de la justicia, al igual que el libro de Cervantes este Caballero de pocas luces, delgado esmirriado de rostro anguloso arremete contra lo que el considera gigantes ahora sin más armas que sus crispados puños y su armadura.


Como en el libro lo acompaña un amigo un compinche al que lo llama Sancho, juntos luchan contra la injusticia en este cuarto mundo, El Quijote ha dejado su caballo y se traslada en bicicleta al igual que Sancho, cansado de su rutina se le ocurre una idea y comienza un discurso diciéndole a su compañero que esta tierra ya la han conocido, y lo invita a conocer para no pecar de ignorantes otros territorios.

Declamando y haciendo ademanes levanta su brazo derecho y con el dedo índice señala allá allende el río de color león habrá aventuras. Aventuremonos y quizá conoceremos el paraíso voto a bríos, entusiasmados comenzaron a armar sus valijas cuando se dieron cuenta que eran más pobres que una laucha, es entonces que Sancho pregunta ¿De donde sacaremos el dinero para el viaje? esa pregunta quedó en el aire sin respuesta.

Lo que no sabía Sancho la doble intención del Quijote púes es que la finalidad de este era encontrarse con Dulcinea la novia del paladín de la justicia, para él no había obstáculos y averiguó que en este cuarto mundo la que faltaba en un lugar lo tenía otro lugar.

Discretamente averiguó y se puso en campaña le comentó a Sancho que al territorio que ellos iban no tenían aceitunas y el lugar que ellos habitaban estaban faltos de relojes despertadores, y propuso llevar aceitunas allende el río y traer relojes despertadores, con las ventas de la aceitunas allá y los despertadores a la vuelta pagaban el pasaje.

El día ha llegado un delgado y esmirriado hombre de rostro angulado y de larga barba se presenta en la aduana, con una bolsa de papel acartonado color madera llevando cinco kilogramos de aceitunas verdes lo sigue el compañero con otra bolsa igual con otros cinco kilogramos de aceitunas negras, ambos con cara de póker como si esto fuera común.

El inspector de la aduana le pide las valijas para revisarlas y recelando de la voluminosa bolsa extrae un largo metal puntiagudo, y comienza ajuerear la misma la misma para comprobar lo dicho por el pasajero, lo mismo pasa con el compañero y luego de subir la planchada comienza su viaje aventurero.

El barco del cuarto mundo tarda toda una interminable noche para llegar a la otra orilla,  los dos amigos aferrados a sus respectivas bolsas ahora todas agujereadas sostenidas con las dos manos  para que no se desbordaran, acurrucados en un rincón del mismo cansados y hambrientos por fin llegan a destino, desde lo alto de la planchada oteando con una mano sobre la frente el Quijote espera un comité de recepción, ¡¡¡ que decepción nadie lo esperaba¡¡¡.

En medio del puerto dos amigos con sus bicicletas al hombro las valijas y la bolsa en las manos quedaron solos esperando que alguien los rescatara de su infortunio, en su camino encuentran un umbral y se sientan a descansar, se miran fijamente están cansados y hambrientos ven las bolsas de papel acartonado que a esta altura de tantos agujeros era lo más parecido a un colador, y colocando sus manos en ellas comenzaron a comerse las aceitunas.

Después de varios meses  de recorrer los caminos del viento y enfrentarse con soles y lunas en  el nuevo territorio, deciden regresar al hacer las valijas nuevamente se dan cuenta que tantos relojes despertadores ocupaban mucho espacio, se dijeron los dividimos entre ambos y lo colocamos escondidos en la ropa y si preguntan diremos que son regalos para la familia.


El inspector de aduana abre la valija y descubre los despertadores echa un vistazo y le dice ¿Esto que es? regalos para la familia, lo mira y cerrando la valija le dice paternalmente Hijo tu tienes un sueño muy pesado por eso tantos despertadores.

Hoy en ese cuarto mundo imaginario El Quijote sigue pedaleando, bicicleteando la vida

QUE TRISTE Y AMARGA SERÍA LA VIDA SIN EL DULCE SABOR DE UNA SONRISA


  


  

lunes, 14 de abril de 2014

EN UN DIA DE OTOÑO



El día se presentaba gris en ese otoño un poco ventoso y como lo hago habitualmente salgo a caminar, mis pasos lentos cansinos el paso del tiempo ha hizo mella en el cuerpo, siempre iba llegando al bar que concurría desde joven sentado detrás del ventanal  observaba el ir y el  devenir de la gente, el bar tenía dos mesas de billar y a veces me distraía mirando a los jugadores y el juego, disfrutando sorbo a sorbo mi humeante café.


Antes caminaba mirando siempre adelante con paso firme, ahora mirando hacia el suelo tratando de no tropezar con las baldosas rotas, los pozos, las baldosas flojas esquivando la zanjas que se producen en las veredas, ya el bar quedó en el olvido me queda un poco lejos para llegarme como antes.

Ahora estoy sentado en la confitería que queda cerca una diferente al bar, esta es moderna toda adornada con plantas y flores, potus colgando desde el techo grandes maceteros con flores le daban un marco agradable, las mesas con sus manteles y un pequeño florero con una flor en su centro, sobre una de las paredes un inmenso plasma elegí una mesa alejada que estaba al lado de la ventana.


Ensismimado en mis pensamientos y mirando detrás del vidrio la gente que iba y venía saboreando mi humeante café los recuerdos entran en mi mente, la imaginación se aferra al piolín del barrilete que se eleva hasta esa nube donde los muchachos me miran, tal vez para estar más cerca para poder conversar, que raro mis pensamientos tomo una servilleta de papel para comenzar a escribir unos versos de una cuarteta se despertó la vena poética.

Como la confitería estaba llena de plantas y maceteros el espacio entre mesa y mesa era estrecho para que pueda entrar más mesas. De pronto entran a la confitería una madre con un hijo de unos siete u ocho años el niño llorando desconsoladamente mira la señora donde sentarse y elige la mesa al lado mío, al diablo mis pensamientos, al diablo mi vena poética, ahí me enteré por que lloraba el crio como no me iba a enterar si estábamos tan cerca que parecíamos familia.

La madre le decía tienes que entender que ese juego que quieres para jugar en el plasma está fuera de nuestro presupuesto, el niño haciendo ademanes con las manos y pateando el suelo y llorando a moco tendido yo quiero ese, caprichoso el chiquillo. Nuevamente habla la madre cuando tu querías una guitarra te la compramos duró dos meses tu siempre estás jugando en la computadora vives dentro de ella, creo que cuando alguien abre una computadora es tu figura la primera que aparece.


La madre ya fuera de si le dice al niño te compramos la bicicleta para que puedas ir al parque y tomar por lo menos un poco de aire, a propósito hace rato que no veo la bicicleta donde la pusiste, la regalé le dice el niño el rostro de la madre que ya estaba en ese momento roja fue tornándose violeta, bueno no la regalé la cambié por una figuritas difíciles, en ese momento la madre se levantó lo tomo de la oreja al niño y se marcharon.

En la mesa que está frente a mi hay un par de jubilados que al no poder escuchar bien hablan alto, uno de ellos le dice oye tu irás al viaje a Cataratas que organizan el club de jubilados, el otro mirando a todos lados le responde, Juan acá no podemos jugar a los dados no veis que tiene mantel. Carlos dice el jubilado,  como si el café no he terminado evidentemente no se podían escuchar.

Ya era mi tiempo era hora de retirarse me levanto despacito y paso cerca de la pared que sostiene el plasma, ahora comprendo ese tic-tac que oía lejano era un juego de tenis que se veía en el televisor.

Comienzo mi regreso despacito esquivando los obstáculos eso pasó….. EN UN DÍA DE OTOÑO




   

martes, 8 de abril de 2014

LA PILETA DE LAVAR



No hace mucho tiempo en un día de domingo estando sentado como era mi costumbre, estaba en una mesa de mi bar preferido leyendo el diario de ese día, cuando descubro en un aviso clasificado la venta de un departamento que me llamó la atención más cuando leí la dirección, era y es el departamento donde viví mi niñez y mi adolescencia.

Mi primer pensamiento fue la negación, estará equivocada la dirección si la casa del largo pasillo es centenaria, el bicho de la curiosidad se introdujo y dibujó en mi mente la casa. Fantasmas del pasado soles y lunas sobre mi historia vivo la misma como en ese tiempo un niño feliz saliendo en busca de los amigos, en una calle arbolada de casas bajas la vereda donde jugábamos nuestros juegos el brilloso adoquinado de las calles.

Cuantos recuerdos el escolar yendo a la escuela con su guardapolvo blanco y alguna vez un moño haciendo de corbata, la maestra severa nos revisaba que la uñas estuvieran cortas y limpias, las orejas limpias y el cabello bien cuidado, era costumbre por aquellos tiempos llevar entre las ropas una bolsita colocada con un alfiler de gancho con bolitas de alcanfor que se decía era para prevenir enfermedades, con el olor a alcanfor todo ese aroma inundaba la escuela creo que ninguna polilla podría vivir en ese ambiente.

Alguna vez he visto a todos los vecinos de mi calle pintar los árboles con cal blanca así también los cordones de la vereda cuando se presentía una epidemia de poliomielitis, guardé el periódico bajo el brazo y casi sin pensarlo me dirigí a la dirección que anunciaba no quedaba lejos, y apresuré el paso recorrí las mismas veredas que caminaba de niño casi de memoria, la calle estaba cambiada los altos edificios prevalecían y entre medio de esos monstruos de cemento acero y vidrio una casa baja de largo pasillo.

Era correcta la dirección una congoja estremeció mi alma y mi pecho por un instante, luego de unos minutos observándola ya más compuesto toqué el timbre no sabría con que me encontraría tal vez cambiada más moderna, pero para mi asombro el pequeño departamento se veía igual como yo lo había dejado, al entrar había un patio y allá haciendo punta como escondida ya superada por los adelantos técnicos la pileta de lavar.

La pileta cumplía múltiples funciones la primera y primordial era lavar la ropa ayudada por la tabla de lavar, otra de sus funciones era en un día de alegría de un cumpleaños o algún aniversario colocar a enfriar las botellas y sobre ellas mucho hielo, y también para lavar el cabello. 

No había en ese entonces ni champú ni acondicionador se utilizaba el jabón blanco para lavar y como acondicionador un poco de cerveza, el color de mi cabello un negro azabache los cabellos duros como púas y en la punta un remolino que jamás lo pude domar.

La pileta tapiada con madera tratando de ocultarla, vano intento la veía como era entonces, aparecen los fantasmas del pasado trayendo sus recuerdos recorrí la casa casi de memoria, luego acompañado por el dueño caminé el largo pasillo donde las baldosas eran las mismas un poco más gastadas negras y blancas como un tablero de ajedrez, paso por delante del departamento cuando ya muchacho el Bebi me enseñó los primeros pasos del tango escuchando los discos de Pugliese, La Yumba, Pasional Recuerdos.


Antes de llegar a la puerta dos escalones de mármol blanco ya gastados en el medio, por el paso del tiempo y de los pasos dados por casi un siglo, la pesada puerta negra de hierro, ya en la calle me despido prometiendo pensarlo para telefonear ya sabiendo de antemano que aquella casa no la voy a ver más.

La contemplo desde la acera de enfrente aún sigo sintiendo mariposas de todos los colores en mi estómago, parece la casa una miniatura entre dos gigantes, sombría triste obscura donde el sol brilla por su ausencia, se que la piqueta del progreso o el modernismo pronto la hará desaparecer, y recorro nuevamente las calles donde transité mi juventud, resuenan en mis oídos la voces de ese entonces mientras pasan a mi lado personas desconocidas.

Me llego hasta el bar me ubico en la mesa que da a la vereda levanto la vista y llamo al mozo levantando la mano me mira como diciendo que le sirvo ……Un café bien calentito………. 



alejandrobojor@gmail.com.............. ALEJANDRO CAPLAN