concierto de Aranjuez

sábado, 13 de febrero de 2016

EL COLO



Quiero acordarme desde cuando conocí al Colo ya hace mucho tiempo, en el barrio de Las Latas barrio humilde como humilde su gente barrio de casas bajas en el suburbio de la ciudad, descendientes de inmigrantes esos que bajaron de los barcos tal vez huyendo de la pobreza o de una guerra buscando una esperanza, en los albores del nuevo siglo de mil novecientos esos que hablaban diversas lenguas, esos que tuvieron el privilegio de ver nevar por primera vez en Buenos Aires.


El Colo tendría mi edad por lo tanto éramos amigos de juegos en ese tiempo me llevaba como una cabeza, más alto flacucho esmirriado y tenía una característica el cabello colorado crespo como motitas y pecoso, de allí el apodo en general todos teníamos apodos estaba el  bocha el negro cara de goma y el Colo, toda su familia era así altos y de cabellos de color llamarada era genético.

Esta historia es a cuento de una conversación con un conocido en un casual encuentro, en donde el te acuerdas donde salen varios nombres de aquel entonces, ahí se nombró a varios y entre ellos surgió el nombre del Colo después de esa conversación quedé pensativo por que luego de mucho tiempo lo recordé.

Gente de todo el mundo que llegaba con sus costumbres sus sabores, una de ellas era que los niños no entraban en la conversación de los mayores, y más aun era que cuando llegaba visita siempre había una mesa para los menores alejada de los mayores, costumbres de aquella época.

Que personaje el Colo vivaz inquieto explorador de un mundo su mundo, de un desierto sin arena libre como el viento sin ataduras, no había por ese entonces psicólogos y psiquiatras los chancletazos de sus padres era el remedio a su conducta.

Un cierto día desapareció todo el barrio lo busca no lo encuentran desesperación en los padres, es que este aventurero siendo pequeño se subió a un tren y se marchó, después de muchas averiguaciones encontraron a un niño perdido en una terminal, por la descripción no era otro que el flaco y pelirrojo era el Colo en una de sus excursiones


En el barrio de las Latas había dos escuelas primarias una de varones y otra de mujeres por ese entonces no existían escuelas mixtas, el Colo entró a la primaria a primero inferior parecía Gulliver en el reino de los bajitos luego de un tiempo que aprendió a leer y escribir la maestra con buen criterio buscó colocarlo en un grado ya más grande.

Fue sorpresa que lo colocaran junto a mi en el asiento de dos, este personaje nunca estaba atento en clase inteligente pero indistinto, siempre leía revistas de aventuras el Tony,  el Pif-Paf, o el Intervalo revistas de esa época hasta que la maestra ya cansada tuvo que llamar a sus padres para que lo corrigieran, un imposible por que vivía su mundo ahí conocí su nombre él Colo se llamaba Domingo si hasta el nombre es de un día feriado.

Era invierno una mañana bien temprano de mucho frío cuando me encaminaba a la escuela veo un camión de mudanzas frente a la casa de mi amigo, la familia se mudaba de ese tiempo no lo vi más entró a ser recuerdo hasta que este conocido en la conversación lo recordó.

El peso de los años y la fuerza de los tiempos sobre mi espalda cabellos canosos y arrugas en mis manos no es vejez cuando se arruga la piel, es vejez cuando se arrugan los sueños y yo todavía sigo soñando, por esas cosas del destino tenía que hacer un tramite al centro de la ciudad me encaminé al subterráneo, tremendo rompecabezas donde encajé como una ficha sin poder moverme hasta mi destino.


Ya estoy en la superficie un gentío que quiere ganarle tiempo al tiempo con sus teléfonos celulares todos hablando al mismo tiempo, alucinante imagen del tiempo de una época, más allá unos chicos alrededor de un hombre alto me acerque para ver un payaso haciendo eso payasadas y algunos trucos de magia, luego de su pequeña función pasa con una lata haciendo tintinear las monedas.

El payaso lucía una cabellera roja era pecoso le dejé unos pesos en su latón miró el dinero con ojos grandes luego me miró sus ojos se hicieron más grandes y se pusieron rojos y se humedecieron, creo que me reconoció bajó la cabeza y no dijo nada yo también lo reconocí y me fui sin decir nada unos pasos más adelante limpié los lentes que se habían humedecidos.

Los caminos de la vida convergen se entrecruzan y en un recodo del camino, se juntan tarde o temprano, esta es la historia de un barrio de casas bajas y de un personaje que su apodo era……. EL COLO……….



alejandrobojor@gmail.com.........ALEJANDRO CAPLAN

domingo, 31 de enero de 2016

MONEDA DE COBRE




La tarde se asomaba tormentosa y las gotas de la lluvia se estrellaban contra el ventanal formando pequeñas lagrimas que se deslizaban hasta desaparecer, y en el inmenso salón que otrora brindaba fastuosas fiestas hoy solo quedan migajas, sus paredes desgastadas falta de pintura su oropel se ha perdido hace ya mucho tiempo, solo una silla y un viejo piano es su decorado.

En ese ambiente se encuentra un hombre abatido sobre el taburete del piano tratando de jugar con las blancas y negras teclas, intentando de ejecutar algún sonido un acorde piensa que puede ser su fin, encima del desvencijado piano un revolver un cigarrillo a medio terminar y la cenizas cayendo sobre el piso, al lado del cigarrillo un vaso de licor.

La policía esta sobre sus pasos el enfrentamiento puede ser en cualquier momento, la espera se alarga ¿Quién es ese hombre? De tez morena cabello crespo su edad nadie nunca la supo ojos verdes al que todos lo llamaban el Mulato.

El humo del cigarrillo subiendo en espiral y los efluvios del licor traen desde el ayer los recuerdos para poder conversar, en el barrio del tambor donde al compás del parche de los morenos se mecen en el candombe, un chiquillo de pantalones cortos tez morena y ojos verdes vivaces corretea por sus calles


Para ganar algún dinero hace mandados y ayuda a sus padres, fue en sus primeros tiempos mandadero de un caudillo de poca monta al que llamaban el guapo Cicatrices, es entonces que el guapo vio en él un chico vivaz y lo hizo su ladero, no sabía el jovencito que tomaba el camino equivocado deslumbrado por dinero y poder.

En un ajuste de cuentas entre la policía y el caudillo termina sin vida en un zanjón, en cuanto al Mulato lo llevan preso es en ese momento que lo nombraron por su verdadero nombre se llamaba Manuel, cuando salió de prisión comenzó su carrera delictiva pues había heredado los negocios pocos transparentes de su mentor.

Fama dinero y poder lo encandilaron se olvidó de sus orígenes se transformó en lo que en su tiempo fue poderoso, su brillo comenzó a declinar que lo hizo enfrentar a todo rival que lo acosaba, un lobo solitario que temía a su propia sombra lo encuentra solo en una habitación.


Sabe que está acorralado no sabe cuanto tiempo le queda se escucha ruido de motores luego las sirenas son varias patrullas, por altoparlantes les dicen Mulato rendite estás rodeado. Se escuchan disparos una balacera infernal. Luego el silencio se apodera de la escena todo terminó.

En una mesa de café este relato lo contaba entre amigos uno de ellos cuando hace un amago de levantarse, otro que estaba en la mesa dice pero Manuel no nos dijiste como finalizó todo, el hombre lo miró sus ojos verdes se agrandaron y centellaron su tez morena en su mejilla una cicatriz, cabello crespo se levantó se encogió de hombros y se fue sin decir una palabra………


alejandrobojor@gmail.com  ............ALEJANDRO CAPLAN  

miércoles, 20 de enero de 2016

EL VUELO DE LA TORTUGA


EL VUELO DE LA TORTUGA

Intentando de emular a las famosas fábulas de Esopo en la cual el autor hacía hablar a los animales en ellas todas tenían su moraleja, trataré de fabular una simple historia de una tortuga voladora, la misma tenía un sueño desde su lugar cerca del suelo contemplaba con cierta envidia a las aves que surcaban los cielos, las observaba como desde el llano se elevaban a las alturas.

Con gran ahínco una y otra vez trataba de imitarlas pero pese a su esfuerzo iba de fracaso y fracaso, hasta que un cierto día sobre el asfalto de un camino forzando sus patas traseras carreteo hasta que sintió que su cuerpo y su pesado caparazón se elevaban y si ¡¡ella también podía volar¡¡.

Su sueño se había cumplido alborozado se lo comenta a sus amigos estos se reían lo tildaron de loca entonces antes los ojos azorados de los mismos comenzó a volar, eso le trajo problemas pues sus amigos de juegos ya no quería jugar con él haciéndole un vacío, sus juegos predilectos eran las carreras entonces consideraron que nuestra tortuga siempre tendría un plus y podría ganarles.

Aislado dentro de su entorno afligido y consternado le comenta a su madre de su infortunio y sus sueños de volar y conocer todo lo exterior, y le dice veo que en la casa  viven tu y mi padre y los abuelos y los padres de los abuelos dime tu cuantos años vivimos nosotras las tortugas.

La madre le contestó hija mía si en el transcurso de la vida no tienes ningún contratiempo el tiempo de vida es de alrededor de 80 años, pero si tu quieres conocer mundo yo no te puedo detener, los padres son esos padres, no los dueños de sus hijos cada cuál tiene su vida pero ten presente que te vamos a extrañar.

Raudo fue su vuelo hacia las alturas asombrados ojos para retener tanta belleza trata de buscar un rumbo y se dirige hacia el norte, sembradíos puentes caminos quedaron atrás en su rasante vuelo se encuentra en lo alto con una bandada de aves que se dirigían en su mismo camino, habla con una de ella para poder ir con ellas y ahí se ve en lo alto una bandada de blancas aves, y siguiendo en último término una tortuga.

Veloces palomas van dejando rezagada a la tortuga que con su pesado caparazón vuela lentamente perdiendo el rastro de las aves, la noche se aproxima exhausta busca un bosque y temiendo pues se ha quedado sola por primera vez en su vida, se acerca a un árbol tratando de mimetizarse con el ambiente.

Los primeros rayos del sol la despiertan se eleva y sigue su ruta hacia el norte tratando de buscar alguien de su misma especie, que la encuentra bien al norte y se llega hasta el lugar tratando de hablar con su jefe, la primera mirada fue despectiva hacia el recién llegado pues nunca vieron una tortuga voladora, nunca se pudo comunicar hablaban otro idioma ella no se pudo adaptar y quiso volver de su aventura.

Equivocada desorientada no encontraba el camino de vuelta cuando se cruza con una bandada de golondrinas migrantes, que cuando en el norte es invierno migran al sur a climas más cálidos y en invierno en el sur vuelven a migrar hacia los climas cálidos del norte, estas aves hablaban por su misma migración los dos idiomas por fin después de su aventura podría comunicarse por primera vez.

Final feliz para la aventura de la tortuga voladora al encontrarse con su familia, una vez en tierra nunca más quiso volar y vivir su vida de tortuga.

MORALEJA

Todas las fábulas de Esopo tenían su moraleja este aprendiz de escritor de cuentos  pensó en una, pero mis estimados lectores creo que cada uno de ustedes tiene alguna es así que esta la escriben ustedes.

alejandrobojor@gmail.com.............ALEJANDRO CAPLAN
   

   

miércoles, 16 de diciembre de 2015

BOOMERANG



Por las calles casi olvidadas de un antiguo barrio suburbano va transitando un anciano de rostro curtido surcado por mil arrugas sus manos callosas apoyadas en un bastón, va caminando caminos que mil veces recorrió su pensamiento es el recuerdo de un tiempo allá a lo lejos, cuando niño jugueteaba en sus baldosas.


Lleva su espalda doblada por los vientos y el peso de los tiempos, tiene la idea firme de recordar como una especie de boomerang, se ve a si mismo cuando era un canillita con su gorra sus pantalones cortos sus medias tres cuartos y sus veloces zapatillas, voceando los diarios del día.

Cada baldosa cada árbol le trae evocaciones de aquel pasado, los juegos de ese entonces el campeonato de balero el juego de las bolitas hincados frente a un árbol el yo-yo, y así los recuerdos van llegando en tropel mientras camina va esbozando una mueca como si quisiera sonreir.

Eran tiempos de juegos pero al mismo tiempo violentos, se desarrollaba un conflicto mundial juegos de guerra y de espías de códigos, tanto es así que en sus juegos también parodiaban y le cambiaban los nombres a las calles.


El anciano va transitando por a que denominaron en su código Las Tres Marías porque en esa calle vivian tres adolescentes que precisamente se llamaban María Antonia, María Hortensia, María Consuelo y los amigos suspiraban por ellas.

La calle Fogarata (fogata) era la calle donde sobre el adoquinado se hacía la fogata de San Pedro y San Pablo donde se asaban las papas sobre el elástico de cama, y como una nube pasajera que le va diciendo al oído los nombres de las calles La Redonda en la cual siempre se jugaba el picado, La Ruidosa por aquella fábrica de sacabocados.


La Calesita y la sortija el cine del barrio con sus tres películas el almacenero de la esquina, hoy todo es diferente no existe el adoquinado el asfalto donde transitan entre ruidosos motores chirridos de frenos bocinas, han dejado en el olvido ese pasado añorado por el anciano de manos rugosas apoyadas en un bastón que tuvo por un momento sus remembranzas que como un boomerang lo volvió a ser un niño………



alejandrobojor@gmail.com ...........ALEJANDRO CAPLAN

miércoles, 9 de diciembre de 2015

EL COFRE DE ODESA





Era un día de verano desapacible ventoso el viento Zonda prevalecía imposible salir de la casa, solo en la habitación la cama unas sillas y una mesa modesta, un armario y un ventilador de techo para esos días cuando el calor se hace sentir, sobre el armario una valija vieja esas de cartón y dentro de ellas recuerdos de tiempo ido, herencia del abuelo recuerdos retratados en fotografías en blanco y negro.

La curiosidad lo atrapó busco la valija y comenzó a desparramar las mismas encima de la mesa y entre tantas fotos había un sobre con cartas, que el abuelo guardó nunca sabría el porque, era una de un amigo quiso averiguar más y comenzó a leerla
Esta es una historia que comienza allá lejos en el tiempo a principios del año mil novecientos cuarenta y siete, narrada por un extraño personaje en un insólito lugar, en un bodegón del bajo cerca del puerto donde concurren marineros de todas partes del mundo que recalan en la dársena, desde su desgastada mesa aferrado a un vaso lleno de licor y una botella sobre la misma empapado de alcohol.

Su rostro sudoroso ojos enrojecidos por su misma borrachera habla un idioma incomprensible que uno de los marineros creyó entender que era ucraniano, llegó a decir algo de un maletín más luego entró en un sopor y se quedó dormido sobre la mesa.

La mañana lo vio más compuesto pero desorientado con la mirada perdida tratando de hablar con alguien, anclado en una ciudad entendiendo mal el idioma chapurreaba una que otra palabra en español, se quedó mirando y en su mirada se vislumbraba que quería decir algo

Sentados y entre los dos una mesa confidente, cuenta en un español no fluido la historia su historia Yo soy de Ucrania más precisamente de Odesa la guerra se llevó a mi familia todos los afectos solamente quedé yo, lo primero era llegar hasta mi casa el caos de la contienda me llevó por distintos caminos, al llegar me encuentro que la casa pertenecía a otra familia y yo no tenía papeles para demostrar la pertenencia.

El individuo mira fijo como desconfiando de lo que acababa de decir luego se tranquiliza y comienza con una confesión que lo dejó helado se refiere que él está huyendo, no sabe por que pero sencillamente lo quieren ver muerto ya una vez lo intentaron pero se confundieron con otra persona cruzando los Cárpatos tengo casi la certeza de todo esto es por el maletín ¿Qué maletín? Tal vez alucinaciones.

Un hombre desesperado continúa con su historia con su relato ¿me pregunta por el maletín? Lo encontré por casualidad es una maleta de metal liviano, por pura curiosidad lo abrí y me encontré un manojo de papeles con fórmulas químicas y físicas, con el apuro tomé la maleta coloqué el manojo de papeles y entre el fragor de las bombas comencé a huir, en la primera carta se despedía con un abrazo Oleg.

En las siguientes cartas relata lo que contenía el maletín entre fórmulas químicas escritas en esos papeles puestos de apuro y las físicas, hablaban de un material el uranio que posiblemente se encontraría en la zona rocosa del cuadrilátero de la bohemia, donde se encuentra la selva negra pero también se encontraba un mapa donde indicaba el lugar exacto de un valioso cargamento.

En su  vertiginosa huida cargaron en un camión acorazado cofres llenos de barras de oro y la tiraron en un lago que estaba escrito en el mapa, para después de la contienda quien sobreviva poder buscarla por lo que se entendía parece ser que tres personas sabían el secreto, pero el secreto se fue divulgando dejando de ser secreto y distintas bandas de maleantes se lanzaron a la caza del único personaje que tendría el ya famoso mapa.

De ahí de su peregrinaje de este misterioso personaje por casi todo el mundo que tan solo quería recobrar su casa, las cartas venían muy espaciadas y contaba en ellas que nuestro individuo pudo llegarse al lugar pero la fisonomía del terreno había cambiado pues habría habido un movimiento, un terremoto que dividió al lago en tres lagos.

Entre las numerosas cartas había un recorte de diario de aquella época, en donde la policía hacía mención de un ciudadano extranjero fue encontrado sin vida en la zona del bajo y llamaban a quien lo conociera, entre sus ropas solo se encontraba un pasaporte a nombre de Oleg esto es todo de esta historia

Luego recordó que recientemente en una noticia de un periódico se hablaba que dos campesinos de un remoto lugar de Europa se habían presentado ante las autoridades correspondientes reclamando para si un valioso cargamento de oro sin dar el lugar preciso será este tal vez el final de la historia ………..       


ALEJANDRO CAPLAN................alejandrobojor@gmail.com





sábado, 31 de octubre de 2015

COMO LAS GOLONDRINAS



Como un nostálgico día donde el sol se esconde entre los negros nubarrones, cuando las calles desiertas comienzan a recordar las voces del silencio, y el viento hace mecer las desnudas ramas de un árbol sin hojas, el azabache de la noche se ha quedado sin la mortecina luz de sus calles, cuando todo está en silencio los recuerdos comienzan a aflorar ¿Que misterioso duende hace jugar su presencia?


Esas notas que se encuentra en los anaqueles de la habitación que he leído una y mil veces escrita por un ascendiente familiar, como una agenda diaria trae la memoria de los inmigrantes de los primeros años del siglo pasado trashumantes de la vida, que los arrinconó en una pequeña isla sin esperanza sin futuro, y llenaron sus pocos petates con sus enormes sueños siguiendo su estela en la mar.

Como las migrantes golondrinas cruzaron los mares llegando a la orilla donde los esperaba la ilusión esa tierra de promisión que tanto soñaron, construyeron sus vidas sus hijos sus nietos como un vago recuerdo sus dichos sus voces, hoy parece tan real en la soledad de la habitación en una noche llena de recuerdos.


Evocaciones de un pasado memorioso cuando niño jugaba con amigos, de pantalones cortos de las medias tres cuartos un par de tiradores para sujetar el pantalón, en ese barrio de casas bajas de cortadas y zanjones calles adoquinadas resplandecientes del rocío de la noche, un sol hiriente, la sombra  de un parral.

Las casas con sus flores asomando en la pared el perfume de ellas, flores de azahar el cantero bordeado de rosales, el picado con la pelota en las tardes hasta que la noche nos alcanza, vienen en tropel los recuerdos dando vertiginosos saltos, el viejo café la muchachada pergeñando una salida en un sábado a la noche entre carambola y carambola en una mesa de billar.


Gira el mundo y en su eterno girar hace girar nuestras vidas, los acontecimientos se suceden cambian las costumbres las modas, noviazgo casamiento hijos nietos, y la rueda de la vida va llegando al lugar donde comienza esta historia de las……. Migrantes Golondrinas.



alejandrobojor@gmail .com...................ALEJANDRO CAPLAN.        

martes, 20 de octubre de 2015

EN PRIMERA PERSONA



Un cierto día estando en mi casa escuchando música y tomando unos mates me sorprende el sonido del timbre del portero eléctrico entonces levanto el tubo para preguntar quien era, me responden soy el cartero traigo una encomienda para el Sr. Negro intrigado me llego hasta la puerta para recibir el paquete temiendo que no sea para mi, leo destinatario Sr. Negro y el nombre del remitente Sr. Tiempo lo recibí firmé el papel pensando seriamente que esta encomienda era una broma de los amigos.


Recibí ese paquete porque aunque mi nombre es otro todos me llaman por mi apodo que precisamente es el Negro creo que desde el día que nací ese fue mi nombre, dicen que tenía apuro en salir e hice tanta fuerza que mi tez era de morocho subido, la cabeza una sandía, será por eso el pirincho en la punta de la cabeza al que nunca pude domar.

Me fajaron como un matambre piernas y brazos dentro de la faja y me colocaron en una cuna, parientes y amigos pasaron para ver al recién nacido estaba en exhibición, cuentan por que yo no recuerdo que decían ¿a quien se parece? y entonces Aleluya la abuela dijo se parece a mi hermano el Negro, aquel que dejó en la pequeña isla del otro lado del mundo y desde ese día todos me llaman por mi apodo, recién me enteré mi nombre cuando entré a la primaria y tuve que sacar la cédula.

Me intriga el remitente ¿Quién será? Pensé en los amigos del café pero ellos no eran de hacer esas cosas, entonces abrí la encomienda comencé a sacar lo que me habían enviado, tenía un sobre y dentro una nota escrita grande que decía OBJETOS PERDIDOS lo primero que observé una pelota de goma desinflada de esas que con los amigos jugábamos al fútbol que algún pagano la había cortado para que no juguemos, un lápiz y su respectivo sacapuntas.


De pronto los recuerdos comienzan a aflorar la señorita esa del guardapolvo blanco impecable, enseñando a hacer líneas rectas oblicuas más luego la a.e.i.o.u señorita cuando escribimos con tinta, Paciencia niños en unos días para nuestra satisfacción ese día llegó.

No crean que es fácil escribir con tinta nuestras manos nuestros guardapolvos todas pintadas de azul el guardapolvo con pintitas, se parecía al de los preescolares blanco con pintitas azules para satisfacción de las madres y sus berrinches ¡¡Cuantos recuerdos ¡¡ Ahí estaba en la encomienda el tintero de mi pupitre la lapicera la pluma cucharita la pluma ganso para la tinta china para dar realce a la escritura.

Como un mago que saca de su galera yo extraía del paquete objetos perdidos una vieja caja de zapatos agujereada la que usaba para cazar mariposas, las había de todos los colores que guardaba en la caja como figuritas las cambiaba, juegos infantiles el balero con sus respectivas chinches para que resbalara para poder embocar, el trompo con su piolín, las bolitas de vidrio y entre ellas una cachuza la puntera, el yo-yo

Esa encomienda parecía un barril sin fondo mientras más extraía más encontraba, unas galochas que eran unos zapatos de goma que se ponían sobre los zapatos que eran de cuero los días de lluvia, para cuidar que no se mojaran, un par de tiradores para sujetar el pantalón unos broches de ropa para sujetar la botamanga del pantalón para que no se enrede en la cadena de la bicicleta. 

Tengo que agradecer al Sr. Tiempo por estos minutos él siempre se reinventa no tiene fecha de vencimiento no tiene caducidad, mi agradecimiento hacia él que ha hecho revivir la nostalgia de los recuerdos los cuales tampoco tienen fecha de vencimiento ni caducidad en mi memoria ni en mi alma………



alejandrobojor@gmail.com...................ALEJANDRO CAPLAN